Especificar un sistema de base para barandillas de cristal sin haber resuelto primero las condiciones del sustrato y la responsabilidad de la impermeabilización es una de las formas más seguras de generar trabajos de demolición una vez instalado el suelo acabado. El fallo suele manifestarse durante la puesta en servicio o tras la primera lluvia importante: el agua acumulada en un canal empotrado sin un drenaje adecuado provoca la corrosión de los herrajes y, en climas fríos, daños por congelación-descongelación que comprometen el anclaje. Ninguno de estos problemas puede solucionarse sin cortar el suelo acabado. La decisión que evita esto no es de carácter estético, sino que consiste en determinar si la estructura del suelo, la responsabilidad de la impermeabilización, la orientación de las vigas y el procedimiento de sustitución del vidrio están plenamente documentados antes de seleccionar o encargar el sistema de canales. Tras leer esto, los prescriptores y los contratistas de barandillas estarán mejor preparados para juzgar qué sistema pueden soportar realmente el sustrato y la secuencia del proyecto, y dónde es necesario definir los límites de cada oficio antes de que comience la adquisición.
El perfil en U y la zapata de base se diferencian en su estructura y en el acceso
La diferencia estructural entre estos dos sistemas no radica únicamente en que uno sea empotrado y el otro montado en superficie, sino en el momento en que cada sistema condiciona el proyecto a una serie de requisitos en cuanto al sustrato, la secuencia de instalación y el mantenimiento que resultan difíciles de revertir posteriormente.
Un canal en U empotrado se integra en el sustrato del suelo o la cubierta, lo que significa que su posición debe fijarse antes de que finalicen los trabajos de acabado del suelo. Este empotramiento proporciona una línea visual más limpia en el suelo, sin herrajes de base visibles, pero también requiere que el sustrato esté nivelado a lo largo de todo el recorrido del canal. Los trabajos de pulido o autonivelación necesarios para lograr esa planitud añaden un coste de preparación que a menudo se subestima en la fase de especificación. Si el sustrato es irregular y se omite ese trabajo, el canal no se puede alinear de forma uniforme y la profundidad de fijación del vidrio —la profundidad a la que se sujeta cada panel— resulta irregular a lo largo de todo el recorrido.
Un zócalo de superficie se fija directamente al suelo acabado mediante fijaciones mecánicas, y las cuñas mecánicas situadas dentro del canal permiten un ajuste preciso una vez colocados los paneles de cristal. Esa capacidad de ajuste significa que los sistemas de zócalo pueden adaptarse a las irregularidades del sustrato que impedirían la instalación de un canal en U, y el coste de preparación es, en consecuencia, menor. La contrapartida es la visibilidad: el perfil del zócalo sobresale por encima del nivel del suelo y queda totalmente visible en la base de cada panel de cristal.
La velocidad de instalación refleja estas diferencias. La zapata base suele permitir instalar entre 4 y 6 paneles por hora en condiciones normales de obra, mientras que el perfil en U se sitúa más cerca de los 3-4 paneles por hora debido a las exigencias de alineación y al tiempo de secado del sellador. Estas cifras reflejan las condiciones del contexto de diseño más que unas tasas de producción garantizadas, pero las implicaciones en cuanto a la planificación y los costes son, en términos generales, coherentes: las instalaciones con perfil en U tardan más en fijarse y no pueden ajustarse una vez que el sellador se ha secado.
| Aspecto | Perfil en U | Suela |
|---|---|---|
| Requisitos de planitud del sustrato | Requiere una superficie relativamente plana a lo largo de todo el recorrido; las superficies irregulares pueden impedir su uso | Se adapta a superficies irregulares mediante cuñas mecánicas que permiten un ajuste preciso |
| Coste y viabilidad de la preparación del sustrato | Mayor si el sustrato es irregular; puede ser necesario lijarlo o nivelarlo | Inferior; el ajuste mediante cuñas reduce el trabajo de preparación |
| Velocidad de instalación | 3-4 paneles por hora (tiempo de alineación y de secado del sellador) | 4-6 paneles por hora |
La implicación práctica en la planificación es que la tolerancia del sustrato del zócalo constituye una auténtica ventaja en términos de viabilidad en proyectos en los que el acabado del suelo ya está instalado o en los que no es posible lograr una planitud uniforme de forma económica. El requisito de planitud del perfil en U es un criterio de planificación, no un umbral de cumplimiento; sin embargo, no cumplirlo durante la instalación genera problemas de alineación que no tienen una solución clara una vez que el suelo está acabado.
Responsabilidades en materia de impermeabilización de canales empotrados
La instalación de un canal en U empotrado plantea un problema de impermeabilización que la mayoría de los equipos de proyecto abordan de forma incorrecta —o ni siquiera lo tienen en cuenta—. El canal forma un punto bajo continuo en la base del tramo de cristal y, si no se diseña explícitamente un sistema de drenaje en ese hueco, el agua se acumula. En climas fríos, el agua acumulada sufre ciclos de congelación-descongelación que pueden dañar el empotramiento y acelerar la corrosión de los herrajes. En entornos húmedos o costeros, el agua estancada en un canal sin orificios de drenaje degrada el sellador y, con el tiempo, compromete la resistencia a la corrosión incluso de los componentes de acero inoxidable de grado 316.
Los requisitos de diseño del drenaje plantean varios problemas de coordinación que deben resolverse antes de que comiencen los trabajos de hormigonado o de acabado del suelo. La profundidad del hueco debe especificarse con la suficiente antelación para que los operarios encargados del hormigón puedan encofrar o perforar el canal correctamente. La orientación de las vigas también es importante: los canales que discurren en paralelo a las vigas del suelo suelen adaptarse mejor al trazado del drenaje, mientras que los que discurren perpendicularmente a las vigas pueden crear conflictos estructurales y de drenaje que requieran un diseño más detallado. No se trata de una prohibición general de las instalaciones perpendiculares, pero sí es un riesgo de coordinación que debe ponerse de manifiesto en la revisión estructural y de drenaje antes de que se fije la secuencia de trabajos.
El error que se comete aquí es considerar el perfil en U como un elemento de la barandilla, cuando, en realidad, se trata de un elemento arquitectónico del suelo con funciones de drenaje. Si la responsabilidad de la impermeabilización recae en el subcontratista encargado de la barandilla, pero los detalles de los huecos y las vías de drenaje forman parte del ámbito de trabajo de los instaladores del suelo, ninguna de las partes se hace cargo del espacio que hay entre ambos —y es precisamente por ese espacio por donde se filtra el agua.
| Consideraciones sobre la impermeabilización | Riesgo en caso de que se pase por alto o sea incorrecto | Qué hay que aclarar o confirmar |
|---|---|---|
| Orificios de drenaje / diseño del sistema de drenaje | El agua retenida provoca la corrosión de los herrajes y daños por congelación y descongelación en climas fríos | Confirmar la inclusión de orificios de drenaje y el diseño de la vía de drenaje |
| Profundidad del hueco y orientación de las vigas | Fallos en el drenaje o problemas estructurales si el canal discurre perpendicularmente a las vigas | Aclarar los requisitos relativos a la profundidad del rebaje y evitar la orientación perpendicular de las vigas, salvo que sea posible adaptarlas. |
| Planificación temprana de la profundidad del rebaje | Una desalineación con respecto al suelo acabado puede comprometer la impermeabilización y dar lugar a costosas obras de reparación del sellado. | Comprueba que se haya especificado la profundidad del hueco y que se haya coordinado con los trabajadores encargados del suelo en una fase temprana de la secuencia. |
La consecuencia de no llevar a cabo esta coordinación no es un simple detalle menor en la lista de tareas pendientes. Supone, como mínimo, tener que subsanar los problemas de sellado una vez acabado el suelo y, en el peor de los casos, la demolición del suelo ya instalado para corregir el drenaje o la profundidad de empotramiento. Ese resultado es prácticamente irrecuperable dentro del calendario normal del proyecto, por lo que la responsabilidad de la impermeabilización y los detalles de los huecos deben figurar en los documentos de alcance antes de encargar el sistema, y no después de haber adquirido el canal.
Ventajas del ajuste y la sustitución de la zapata de base superficial
La diferencia en el mantenimiento a largo plazo entre estos dos sistemas es mayor de lo que reconocen la mayoría de los documentos de especificaciones. El diseño de montaje en superficie de Base Shoe permite a los instaladores y al personal de mantenimiento acceder directamente a cada panel y elemento de fijación sin alterar los paneles adyacentes ni las superficies acabadas. Un panel de cristal dañado o defectuoso puede retirarse aflojando los tornillos de fijación que lo sujetan dentro del canal y deslizándolo hacia fuera; los paneles vecinos permanecen en su sitio y el canal en sí no se ve afectado.
La sustitución de los paneles de canal en U sigue una secuencia diferente. Dado que los paneles se mantienen en su sitio mediante sellador dentro del canal empotrado, para retirar uno suele ser necesario cortar el sellador a lo largo de los bordes del panel y, dependiendo de la geometría del canal y del agarre del vidrio, puede ser necesario desplazar los paneles adyacentes para crear espacio libre. El tiempo de mano de obra por sustitución de panel es mayor, la alteración de las superficies acabadas circundantes es mayor y el propio trabajo de reparación vuelve a dejar al descubierto la interfaz de impermeabilización en la base del canal.
La posibilidad de realizar ajustes tras la instalación es otra característica importante que hay que tener en cuenta durante la instalación, y no solo durante el mantenimiento posterior. Las cuñas mecánicas del zócalo permiten nivelar y ajustar con precisión una vez colocado el cristal, lo cual resulta útil en soportes con pequeñas irregularidades o cuando el acabado del suelo presenta ligeras variaciones en la altura de la superficie. El perfil en U ofrece una capacidad de ajuste limitada tras el fraguado: una vez que el sellador se ha endurecido, la posición del cristal queda fija. Esta diferencia no convierte al perfil en U en un mal sistema, pero sí implica que las tolerancias de instalación deben ser más estrictas y que la preparación del soporte debe ser más minuciosa antes de comenzar a colocar el cristal.
| Escenario de ajuste/sustitución | Suela | Perfil en U |
|---|---|---|
| Desmontaje de un panel concreto | Afloja los tornillos de fijación y extrae el panel; los paneles adyacentes permanecen en su sitio. | A menudo es necesario cortar el sellador y retirar los paneles adyacentes; mayor coste de mano de obra y mayores molestias |
| Nivelación tras la instalación | Las cuñas mecánicas permiten un ajuste preciso una vez colocado el vidrio, adaptándose a las irregularidades del sustrato. | Ajustabilidad limitada; normalmente queda fija una vez que el sellador se ha endurecido |
| Acceso general para reparaciones | Una reparación más sencilla reduce el tiempo de inactividad y los costes de mano de obra | Mayor dificultad y coste de reparación debido a la fijación permanente |
Conviene sopesar las implicaciones de mantenimiento frente a la preferencia estética por un canal empotrado, sobre todo en proyectos comerciales en los que la sustitución del vidrio es algo previsible y el coste del tiempo de inactividad es una consideración real. La facilidad de acceso para la reparación de la zócalo es una ventaja práctica cuyo valor se acumula a lo largo de la vida útil del sistema, pero no constituye un argumento de superioridad universal. En los proyectos en los que la línea de suelo empotrada es un requisito y se ha planificado el acceso para el mantenimiento, el canal en U sigue siendo un sistema viable y muy utilizado.
En los proyectos en los que tanto la línea de suelo limpio como la sustitución accesible son prioritarias, conviene analizar Sistemas de barandillas de cristal y acero inoxidable sin marco frente a los montados sobre postes como un contexto de selección más amplio antes de que se tome la decisión definitiva sobre el sistema base.
Límite entre el suelo y la barandilla
El problema de coordinación con el perfil en U empotrado no es técnico, sino contractual y secuencial. Cuando es necesario empotrar un perfil en el hormigón o colocarlo sobre una capa de mortero antes de aplicar el acabado del suelo, la tarea de instalación corresponde a los profesionales del hormigón o del suelo, no al contratista encargado de la barandilla. Si no se contrata al subcontratista de la barandilla hasta después de que se haya vertido la losa y se haya programado el acabado del suelo, ya se habrá cerrado el plazo para realizar el empotramiento correctamente.
Este límite es la causa más habitual de retrabajos en los proyectos con perfiles en U. El proveedor de barandillas suministra el perfil, el instalador se encarga de colocarlo, y ninguna de las dos partes se hace cargo de la coordinación con los encargados del suelo, que es lo que determina si el hueco se ha formado correctamente, con la profundidad adecuada y con la vía de drenaje adecuada. El perfil llega a la obra, no hay ningún hueco en la losa y todo se complica. Ese resultado no es un fallo del producto, sino un fallo en la asignación de responsabilidades que se podría haber evitado identificando el perfil en U como parte de la secuencia de trabajos arquitectónicos del suelo en la fase de desarrollo del diseño.
La zapata de superficie evita este problema casi por completo. Al montarse sobre la superficie acabada del suelo, puede instalarse una vez finalizados todos los trabajos relacionados con el suelo. El ámbito de actuación del contratista encargado de las barandillas comienza donde termina el del contratista encargado del suelo, y la delimitación entre ambos oficios es inequívoca. Esto no significa que la zapata de superficie sea siempre más fácil de instalar, pero sí que el riesgo de coordinación es considerablemente menor y se elimina la dependencia de la programación respecto a los oficios relacionados con el suelo.
| Aspecto de coordinación | Perfil en U (empotrado) | Base (montaje en superficie) |
|---|---|---|
| Plazo de instalación | Se instala durante los trabajos de solado; debe colocarse antes de verter el hormigón o de realizar el acabado del suelo. | Se instala una vez finalizados los trabajos en el suelo; montaje en superficie |
| Responsabilidad comercial | Forma parte de los trabajos de solera en arquitectura; requiere coordinación con los profesionales especializados en hormigón o en soleras. | Suministro de herrajes para barandillas; normalmente los instala un contratista especializado en barandillas de forma independiente |
| Riesgo si los límites no están claros | Conflictos de planificación y trabajo adicional si no se asigna a tiempo la responsabilidad al contratista de obra. | Riesgo mínimo; clara separación entre los oficios relacionados con el suelo y los relacionados con la barandilla |
La comprobación práctica es sencilla: si en el calendario del proyecto no se ha asignado claramente a nadie la responsabilidad de la empotración de los perfiles en U, en coordinación con el equipo encargado del suelo antes de colocar el hormigón, significa que el sistema se está especificando sin una vía de instalación viable. Ese es el momento de resolver la asignación de responsabilidades o de optar por la zapata de base.
Se activará la selección una vez que se hayan documentado el sustrato y el drenaje
Ninguno de los dos sistemas debe seleccionarse únicamente por motivos estéticos, y las condiciones que determinan la viabilidad dependen en gran medida del sustrato, por lo que dar preferencia por defecto a uno de ellos supone un riesgo para la planificación. Es necesario completar las comprobaciones de verificación del sustrato antes de realizar el pedido.
En el caso de la zapata de base, el umbral estructural relevante tiene que ver con la profundidad del hormigón y la profundidad de anclaje. Como dato de referencia para el diseño extraído de la práctica sobre el terreno —y no como un mínimo universal establecido por la normativa—, las instalaciones de zapatas de base suelen requerir al menos 4 pulgadas de hormigón estructural, con anclajes que se hundan al menos 3 pulgadas en dicho sustrato. Es posible que los recubrimientos finos, el hormigón ligero o las superficies de cubierta compuestas no proporcionen una profundidad de anclaje adecuada, por lo que estas condiciones deben confirmarse consultando los planos estructurales reales, y no darse por sentadas. Los requisitos estructurales locales deben verificarse de forma independiente. En proyectos sobre cubiertas de madera o compuestas, la zapata de base suele ser el sistema más adecuado, ya que puede ajustarse con cuñas para adaptarse al movimiento del sustrato y distribuye la carga de forma acorde con la construcción de la cubierta; el perfil en U no resulta adecuado para sustratos de madera, donde los movimientos estacionales pueden comprometer la continuidad del sellador y la alineación del perfil.
En el caso de los perfiles en U, la documentación esencial previa a la selección incluye las dimensiones de la estructura del suelo, la confirmación de quién es el responsable de la impermeabilización y la ruta prevista para la sustitución del vidrio. En tramos largos, deben incorporarse juntas de dilatación para adaptarse a los movimientos térmicos; si se omiten, se crean las condiciones para que el vidrio se rompa a medida que el perfil se expande y se contrae con el paso de las estaciones. Los cálculos de resistencia a las cargas laterales relevantes para las especificaciones de los paneles de vidrio pueden realizarse utilizando EN 16612:2019 como referencia para un marco de ensayo, aunque la selección del canal en sí depende de las condiciones del sustrato y del drenaje, y no directamente de dicha norma.
Los proyectos de rehabilitación ofrecen una opción clara: la zapata de base es la solución predeterminada. La perforación con broca hueca para el anclaje de canales en una estructura existente rara vez es viable dentro de las limitaciones presupuestarias y de plazos, y el método de montaje en superficie de la zapata de base evita por completo la demolición. Aplicaciones de perfiles en U en terrazas de tejados expuestas a fuertes vientos implican detalles específicos que van más allá de la lógica general de selección aquí expuesta y deben revisarse por separado cuando se den esas condiciones en la obra.
| Condiciones del emplazamiento / Limitaciones | Sistema recomendado | Aspectos clave a tener en cuenta o limitaciones |
|---|---|---|
| Espesor del hormigón < 4 pulgadas o profundidad de anclaje < 3 pulgadas | La suela no es adecuada | Comprueba la profundidad del hormigón estructural; el perfil en U puede ser una opción si es posible crear un hueco. |
| Soporte de terraza de madera o material compuesto | Se recomienda utilizar una suela base | No se recomienda el perfil en U debido a posibles problemas de movimiento; la zapata de base se puede calzar con cuñas y distribuye la carga |
| Superficie expuesta al agua | Ambas opciones son posibles, pero las ventajas e inconvenientes difieren | El perfil en U necesita orificios de drenaje para evitar que se acumule agua; la zapata de base drena mejor, pero acumula residuos en el canal. |
| Proyecto de rehabilitación | La zapatilla base es la gran favorita | No requiere perforación ni fijación; se instala sobre los soportes existentes; evita la demolición |
| Carreras largas que requieren adaptaciones para el movimiento térmico | El perfil en U requiere juntas de dilatación | Si no se incluyen juntas de dilatación, se corre el riesgo de que se rompa el cristal; la zapata de base suele ser menos sensible a este respecto, pero conviene comprobarlo. |
| Exhaustividad de la documentación (estructura del suelo, impermeabilización, procedimiento de sustitución de cristales) | Canal en U solo si los tres están completamente documentados | La falta de documentación conlleva costosas modificaciones posteriores; de lo contrario, se debe optar por la zapata base o aplazar la selección. |
La comprobación previa a la selección del sistema consiste en verificar si existen tres documentos: la configuración confirmada del suelo o la profundidad del sustrato, una persona responsable designada para la impermeabilización en la interfaz del canal y una vía de acceso definida para la sustitución del vidrio. Si falta alguno de estos tres elementos, se debe aplazar la selección del canal en U. No se trata de un sesgo conservador a favor del zócalo, sino que refleja lo que cuesta subsanar la falta de documentación una vez finalizado el suelo. Esang’s perfiles en U de acero inoxidable y canales para zapatas base de cristal Ambos están disponibles como componentes de suministro, pero el componente no puede cumplir las condiciones de coordinación y documentación que determinan cuál de los dos puede incorporarse realmente al proyecto.
La comprobación previa a la adquisición más fiable consiste en verificar si la documentación sobre el sustrato y la secuencia de trabajos es lo suficientemente completa como para comprometerse con cualquiera de los dos sistemas sin riesgo de tener que volver a realizar los trabajos. La zapata base ofrece una opción predeterminada de menor riesgo en la mayoría de las condiciones de rehabilitación, sustratos de madera y compuestos, y proyectos en los que no se ha definido claramente la delimitación entre los trabajos del suelo y los de la barandilla. El perfil en U es adecuado cuando la estructura del suelo, el diseño del drenaje y la ruta de sustitución del vidrio están plenamente documentados y asignados, y cuando el sustrato de hormigón puede soportar correctamente el empotramiento dentro de la secuencia de trabajos del suelo.
Antes de dar por definitiva cualquiera de las especificaciones, confirma la profundidad del hormigón o el tipo de construcción de la cubierta, determina quién es el responsable de la impermeabilización en la base de la línea de cristal y documenta el método previsto para la futura sustitución de los paneles. Estos tres datos permitirán resolver la elección en la mayoría de los proyectos de forma más fiable que cualquier preferencia estética.
Preguntas frecuentes
P: ¿Se puede especificar un sistema de canal en U para una terraza en la azotea en la que ya se ha instalado una membrana impermeabilizante?
R: Solo si es posible perforar la membrana y volver a sellarla dentro del alcance de los trabajos del contratista de impermeabilización antes de colocar el acabado del suelo —lo cual rara vez es factible en una azotea ya terminada sin que ello plantee problemas de garantía y responsabilidad civil en relación con la membrana existente—. El rebaje y la vía de drenaje deben formarse antes de aplicar la impermeabilización, no después. En una azotea terminada en la que la membrana ya está instalada, la zapata de base es la opción práctica por defecto, ya que se fija a la superficie sin necesidad de demoler la capa impermeabilizante.
P: Una vez que se ha comprobado que el sustrato de hormigón tiene una profundidad mínima de 4 pulgadas, ¿hay algún otro factor que pueda descartar la elección de la zapata de base?
R: Sí; tanto la resistencia a la compresión del hormigón como el estado de la superficie de la losa son factores importantes, independientemente de la profundidad. Una losa que cumpla el umbral de profundidad de 4 pulgadas, pero que esté deteriorada, reparada con una fina capa de recubrimiento adherida o fabricada con una mezcla de hormigón ligero, puede no desarrollar la resistencia al desprendimiento de los anclajes que requiere el sistema. La profundidad del sustrato es una condición necesaria, pero no suficiente. La capacidad real de los anclajes debe confirmarse consultando los planos estructurales y, cuando sea necesario, verificarse mediante ensayos de desprendimiento antes de finalizar la disposición de los elementos de fijación.
P: ¿Cómo influye la diferencia en el coste de la mano de obra de reparación entre la sustitución del perfil en U y la del zócalo en el coste total a lo largo de la vida útil de un edificio?
R: En proyectos comerciales en los que la sustitución del vidrio es una tarea de mantenimiento previsible —vestíbulos con mucho tránsito, barandillas de establecimientos hoteleros o cualquier instalación expuesta a riesgo de impacto—, el menor coste de sustitución por panel del zócalo se acumula de forma significativa con el paso del tiempo. La retirada de los paneles con perfil en U implica cortar el sellador, una posible alteración de los paneles adyacentes y la reexposición de la interfaz de impermeabilización, lo que supone un aumento de los costes de mano de obra y de acabado. La sustitución del zócalo se limita en gran medida a la mano de obra necesaria para aflojar los elementos de fijación y deslizar el panel hacia fuera. Que esa diferencia justifique la elección del zócalo frente al perfil en U depende de la frecuencia con la que se prevea la sustitución, pero la diferencia en los costes de mantenimiento se acentúa en cualquier proyecto en el que el perfil empotrado también requiera la reparación de la superficie del suelo tras cada reparación.
P: ¿Es adecuado utilizar un perfil en U empotrado en un proyecto comercial de interior en el que la impermeabilización y el drenaje no sean un problema?
R: Sí, y los entornos interiores secos se encuentran entre los casos de uso más sencillos para el perfil en U, ya que la necesidad de diseñar un sistema de drenaje desaparece en gran medida. Las demás condiciones de planificación siguen siendo aplicables: el sustrato debe estar nivelado a lo largo de todo el tramo, la estructura del suelo debe adaptarse a la profundidad del rebaje, deben establecerse los límites de cada oficio para el empotramiento antes de colocar el hormigón, y siguen siendo necesarias juntas de dilatación en tramos largos para absorber los movimientos térmicos provocados por los ciclos de la climatización. Sin embargo, el riesgo de daños por congelación-descongelación y los requisitos de diseño de orificios de drenaje que predominan en las especificaciones para exteriores no son aplicables, lo que hace que las instalaciones de canales en U en interiores sean más sencillas de detallar y ejecutar correctamente.
P: ¿A quién debe atribuirse exactamente, en los documentos contractuales, la responsabilidad de la instalación de los perfiles en U para evitar la laguna en el alcance descrita?
R: Debe asignarse a un gremio específico dentro de la división de especificaciones que rige la construcción del suelo —normalmente el gremio del hormigón o el de los azulejos y la piedra, dependiendo del acabado— y no en la especificación de los herrajes de la barandilla. El perfil en U debe figurar como un elemento suministrado por el contratista, en concreto por el contratista encargado de las barandillas, dentro del alcance de ese gremio de suelos, siendo el contratista de barandillas el responsable de facilitar las dimensiones del perfil y del empotramiento a tiempo para que el gremio de suelos pueda formar el hueco antes de que se coloque el hormigón o se fijen las capas de mortero. Si ese requisito de coordinación no figura en las especificaciones del proyecto ni en el calendario previo a la construcción, ninguno de los dos gremios se hará cargo de ello y, por defecto, existirá una laguna en el alcance de los trabajos que dará lugar a trabajos de corrección.







































